Solo con mi sombra...
Hay momentos en que no tengo ganas de hablar con nadie, que no quiero explicarle a nadie lo que pienso o siento, que solo me quiero alejar de todas las personas, llegar al punto mas lejano del planeta... Y desaparecer...
Es algo que cuando tengo la oportunidad, lo hago sin lugar a dudas... Es un tiempo que le dedico a mi y a mi sombra...
Son instantes en los que pienso de una manera diferente, en que me dedico a ver el cielo y apreciar mi alrededor, esperando a que no llegue nadie, y la vez... Queriendo que llegue alguien a compartir ese momento...
Cada vez que hago esto, es porque han pasado tantas cosas que necesito un momento para detenerme y renovar la imagen que tengo del cielo y las estrellas. Para organizar todos esos recuerdos y archivarlos en algún lugar de mi corazón... Olvidar... Nunca es una opción...
A veces, hay cosas que me interrumpen y pierdo la concentración... Son muy pocos y muy raros los momentos en que estoy totalmente solo, cuando nadie esta pendiente de donde este, ni de lo que este haciendo... Así que aprovecho mientras pueda para darme un tiempo a mi mismo y no dejarme atrás...
Desde que era niño, recuerdo que hacia bastante esto, y que cuando estaba triste o molesto, no recurría a mis amigos (porque sentía que no tenia nadie que me pudiera ayudar)... Simplemente me iba lo mas lejos posible de todos, esperando a que algo o alguien me hiciera sentir mejor... Aquí es donde empieza lo irónico...
De todas las veces que hice esto, hubo dos veces que quedaron clavadas en mi memoria. Una de ellas fue a la edad de 12 años (si no me equivoco), estaba en el colegio una noche, porque había un evento (ya ni recuerdo que era), me aleje de todos por unos segundos y fui a la parte mas lejana, oscura y solitaria de todo el colegio. Me senté en el ultimo banco, a espaldas del estacionamiento, observando la luna...
En ese momento, pensaba solo en mi, cada cosa que había echo, en cada error y en cada pecado... Obviamente, no me sentiría bien por pensar en todo eso, pero lo hago por costumbre, hay algo que me impulsa a hacerlo.
Estaba en ese banco, totalmente solo, llorando, implorándole a Dios por su perdón... Fue un momento realmente triste y recuerdo que en mi mente, esperaba a que alguien llegara y me hiciera sentir mejor. En eso, se paro un carro detrás de mi, los ocupantes bajaron la ventanilla y me dijo la pareja que estaba en el interior:
Hombre.—Hijo... ¿Por qué estás aquí solo?...
Yo.—Nada... -Secándome las lagrimas y sonriendoles- es que quería estar aquí un momento.
Mujer.—Bueno... -Con un gesto de preocupación- si quieres te acompañamos a donde están todos.
Yo.— No se preocupe, ya voy para allá... Gracias. -La mujer aun preocupada, me sonrió y siguieron su camino.
Aun no se porque unos extraños se interesarían tanto por un niño de tal manera, pero, algo es algo... Y quizás aun no lo entienda del todo, pero esa pregunta que me hicieron, me la hago cada vez que estoy solo.
El segundo momento que me quedo en mi memoria, fue mucho antes... Pero para mi es mucho mas importante...
Un día que había paseo, resulta que al llegar al colegio, me dijeron que llevaba el uniforme incorrecto y que no me podían dejar ir (para un niño de 8 años, que todo lo que quiere es salir a divertirse con sus amigos, esas palabras eran muy fuertes). Me fui corriendo a unas escaleras, (esto fue a primera hora en la mañana, 6:30am) casi en el mismo lugar que en la historia anterior, solo que mucho mas abajo y difícil de ver.
Me puse a llorar por la impotencia, estaba muy molesto, no tenia sentido que por un estúpido uniforme no me dejaran ir... Y como siempre, en los momentos mas difíciles, no recurría a ninguno de mis amigos, porque prefería estar solo...
Nunca en la vida se me olvidara lo que sucedió luego ese momento...
Llego una muchacha, creo que de unos 15 años, que justamente estaba pasando arriba con sus amigas y me vio... Bajo a ver, se sentó al lado mio, de manera raramente cómoda (para ser un total extraño para ella, era algo realmente inusual) y muy apegada a mi... Inmediatamente me pregunta:
Desconocida.—Niño... ¿Por qué estás aquí...solo?, ¿Por qué lloras?...
Yo.— Es que -mientras mi garganta me aniquilaba del dolor- había un paseo... Y no me dejaran ir porque vine con el uniforme que no era...
Desconocida.—Pero llama a tu papá para que te traiga tu uniforme o dile a alguien que te preste el suyo, -mientras yo miraba al suelo, me vio con un rostro de muchísima tristeza, preocupación y algo de lastima - por favor no te sientas mal... No llores... -no le di respuesta- Anda no llores, tranquilo que seguro hay una solución... -En eso me agarra el rostro y me mira directo a los ojos- Deja ya de llorar... Hazlo por mi, ¿si?...
En ese momento, me abrazo y me dejo llorar en su hombro...
No tengo idea de quien era ella, fue hace tanto que ya se me olvido su nombre... Pero en ese momento necesitaba a alguien y justamente ella era a quien necesitaba...
No comprendo porque sucedió eso, recordarlo hace que parezca un sueño... Fue un momento tan especial e increíble que mientras escribía tuve aguantar las ganas de llorar (y yo soy una persona que no llora fácilmente nada).
Y ahora que lo pienso todo, lo que dije anteriormente de la soledad y mientras escribía todo esto... Me di cuenta de cosas muy importantes...
Digamos que, uno de mis mayores problemas, es que niego que algún día encontrare a esa persona "indicada" para compartir mi vida y que mi destino es estar completamente solo... Pero reviviendo ese ultimo recuerdo, me doy cuenta que todo proviene de ese único momento...
Hoy en día sigo buscando cualquier sitio para estar solo, para pensar, arrepentirme de mis pecados, para renovarme y a veces para llorar... Creo que aun espero el día para que llegue una persona como ella, que en el momento preciso, cuando menos me lo espere y cuando crea que todo esta perdido... Me encuentre por "casualidad" y me pregunte "¿Por qué estás solo? ¿Por qué lloras?", solo que esta vez... No dejare que alguien así se me escape tan fácilmente... No quiero perder a nadie así...
Quizás sienta que hay una persona como ella o incluso mejor y creo que no me dado cuenta aun de si es la indicada... O al menos, no quiero pensar aun al respecto...
No tengo dudas... En un futuro, perder a quien quiera que sea esa persona y darme cuenta demasiado tarde de que era la indicada para mi, indiferentemente del inexistente significado de gustar, sabiendo que el poder de la palabra amar no me la va regresar y que estar enamorado será mi eterno castigo... Me recuerda la gran impotencia que sentí aquel día... Pero que a pesar de todo, aun recuerdo ese maravilloso momento en que me abrazo y me pidió que dejara llorar... Allí tengo las esperanzas puestas...
Siento que debo el mismo favor... Así que... Si llega el día... Espero poder hacer sentir a una persona de la manera que ella me hizo sentir a mi...
Creo que esa era la persona que necesite en aquel momento de mi vida, para darme cuenta de lo que realmente quería y que no debía rendirme por nada...
Si esa persona... Algún día se llega a sentir tal y como yo me he sentido desde aquel día... Espero encontrarla... Abrazarla... Y nunca jamás dejarla sentirse sola otra vez...
Es algo que cuando tengo la oportunidad, lo hago sin lugar a dudas... Es un tiempo que le dedico a mi y a mi sombra...
Son instantes en los que pienso de una manera diferente, en que me dedico a ver el cielo y apreciar mi alrededor, esperando a que no llegue nadie, y la vez... Queriendo que llegue alguien a compartir ese momento...
Cada vez que hago esto, es porque han pasado tantas cosas que necesito un momento para detenerme y renovar la imagen que tengo del cielo y las estrellas. Para organizar todos esos recuerdos y archivarlos en algún lugar de mi corazón... Olvidar... Nunca es una opción...
A veces, hay cosas que me interrumpen y pierdo la concentración... Son muy pocos y muy raros los momentos en que estoy totalmente solo, cuando nadie esta pendiente de donde este, ni de lo que este haciendo... Así que aprovecho mientras pueda para darme un tiempo a mi mismo y no dejarme atrás...
Desde que era niño, recuerdo que hacia bastante esto, y que cuando estaba triste o molesto, no recurría a mis amigos (porque sentía que no tenia nadie que me pudiera ayudar)... Simplemente me iba lo mas lejos posible de todos, esperando a que algo o alguien me hiciera sentir mejor... Aquí es donde empieza lo irónico...
De todas las veces que hice esto, hubo dos veces que quedaron clavadas en mi memoria. Una de ellas fue a la edad de 12 años (si no me equivoco), estaba en el colegio una noche, porque había un evento (ya ni recuerdo que era), me aleje de todos por unos segundos y fui a la parte mas lejana, oscura y solitaria de todo el colegio. Me senté en el ultimo banco, a espaldas del estacionamiento, observando la luna...
En ese momento, pensaba solo en mi, cada cosa que había echo, en cada error y en cada pecado... Obviamente, no me sentiría bien por pensar en todo eso, pero lo hago por costumbre, hay algo que me impulsa a hacerlo.Estaba en ese banco, totalmente solo, llorando, implorándole a Dios por su perdón... Fue un momento realmente triste y recuerdo que en mi mente, esperaba a que alguien llegara y me hiciera sentir mejor. En eso, se paro un carro detrás de mi, los ocupantes bajaron la ventanilla y me dijo la pareja que estaba en el interior:
Hombre.—Hijo... ¿Por qué estás aquí solo?...
Yo.—Nada... -Secándome las lagrimas y sonriendoles- es que quería estar aquí un momento.
Mujer.—Bueno... -Con un gesto de preocupación- si quieres te acompañamos a donde están todos.
Yo.— No se preocupe, ya voy para allá... Gracias. -La mujer aun preocupada, me sonrió y siguieron su camino.
Aun no se porque unos extraños se interesarían tanto por un niño de tal manera, pero, algo es algo... Y quizás aun no lo entienda del todo, pero esa pregunta que me hicieron, me la hago cada vez que estoy solo.
El segundo momento que me quedo en mi memoria, fue mucho antes... Pero para mi es mucho mas importante...
Un día que había paseo, resulta que al llegar al colegio, me dijeron que llevaba el uniforme incorrecto y que no me podían dejar ir (para un niño de 8 años, que todo lo que quiere es salir a divertirse con sus amigos, esas palabras eran muy fuertes). Me fui corriendo a unas escaleras, (esto fue a primera hora en la mañana, 6:30am) casi en el mismo lugar que en la historia anterior, solo que mucho mas abajo y difícil de ver.
Me puse a llorar por la impotencia, estaba muy molesto, no tenia sentido que por un estúpido uniforme no me dejaran ir... Y como siempre, en los momentos mas difíciles, no recurría a ninguno de mis amigos, porque prefería estar solo...
Nunca en la vida se me olvidara lo que sucedió luego ese momento...
Llego una muchacha, creo que de unos 15 años, que justamente estaba pasando arriba con sus amigas y me vio... Bajo a ver, se sentó al lado mio, de manera raramente cómoda (para ser un total extraño para ella, era algo realmente inusual) y muy apegada a mi... Inmediatamente me pregunta:
Desconocida.—Niño... ¿Por qué estás aquí...solo?, ¿Por qué lloras?...
Desconocida.—Pero llama a tu papá para que te traiga tu uniforme o dile a alguien que te preste el suyo, -mientras yo miraba al suelo, me vio con un rostro de muchísima tristeza, preocupación y algo de lastima - por favor no te sientas mal... No llores... -no le di respuesta- Anda no llores, tranquilo que seguro hay una solución... -En eso me agarra el rostro y me mira directo a los ojos- Deja ya de llorar... Hazlo por mi, ¿si?...
En ese momento, me abrazo y me dejo llorar en su hombro...
No tengo idea de quien era ella, fue hace tanto que ya se me olvido su nombre... Pero en ese momento necesitaba a alguien y justamente ella era a quien necesitaba...
No comprendo porque sucedió eso, recordarlo hace que parezca un sueño... Fue un momento tan especial e increíble que mientras escribía tuve aguantar las ganas de llorar (y yo soy una persona que no llora fácilmente nada).
Y ahora que lo pienso todo, lo que dije anteriormente de la soledad y mientras escribía todo esto... Me di cuenta de cosas muy importantes...
Digamos que, uno de mis mayores problemas, es que niego que algún día encontrare a esa persona "indicada" para compartir mi vida y que mi destino es estar completamente solo... Pero reviviendo ese ultimo recuerdo, me doy cuenta que todo proviene de ese único momento...
Hoy en día sigo buscando cualquier sitio para estar solo, para pensar, arrepentirme de mis pecados, para renovarme y a veces para llorar... Creo que aun espero el día para que llegue una persona como ella, que en el momento preciso, cuando menos me lo espere y cuando crea que todo esta perdido... Me encuentre por "casualidad" y me pregunte "¿Por qué estás solo? ¿Por qué lloras?", solo que esta vez... No dejare que alguien así se me escape tan fácilmente... No quiero perder a nadie así...
Quizás sienta que hay una persona como ella o incluso mejor y creo que no me dado cuenta aun de si es la indicada... O al menos, no quiero pensar aun al respecto...
No tengo dudas... En un futuro, perder a quien quiera que sea esa persona y darme cuenta demasiado tarde de que era la indicada para mi, indiferentemente del inexistente significado de gustar, sabiendo que el poder de la palabra amar no me la va regresar y que estar enamorado será mi eterno castigo... Me recuerda la gran impotencia que sentí aquel día... Pero que a pesar de todo, aun recuerdo ese maravilloso momento en que me abrazo y me pidió que dejara llorar... Allí tengo las esperanzas puestas...Siento que debo el mismo favor... Así que... Si llega el día... Espero poder hacer sentir a una persona de la manera que ella me hizo sentir a mi...
Creo que esa era la persona que necesite en aquel momento de mi vida, para darme cuenta de lo que realmente quería y que no debía rendirme por nada...
Si esa persona... Algún día se llega a sentir tal y como yo me he sentido desde aquel día... Espero encontrarla... Abrazarla... Y nunca jamás dejarla sentirse sola otra vez...


Comentarios
Publicar un comentario