AI, la Herramienta de Nuestra Destrucción.
Llevo tiempo pensando en cómo darle un sello de “hecho por un humano” a las cosas que creo, esto no significa que no use AI para ciertas tareas en las que no quiero invertir mi tiempo, como escribir un mail, sin embargo para todo aquello que fue hecho con mi puño y letra, o mejor dicho, con mi teclado y pocas ganas de trabajar en la oficina, necesito una firma que me logre identificar y encima, anunciar que este trabajo no tuvo lugar dentro de un servidor propiedad de una megacorporación.
Estas empresas tienen cero respeto por las personas que trabajamos dentro de ellas, y todavía menos sobre los consumidores que utilizamos sus productos, nos han convertido en minas de oro que jamás dejarán de explotar, y ahora siento que la única solución es la rebelión.
Piénsalo ¿Tú crees que sea justo que el trabajo de artistas, fotógrafos, músicos, escritores, científicos y demás, sea utilizado sin su permiso para generar contenido que no genera valor (ignoremos por un segundo que el ahorrarme tiempo tiene valor)? No necesitas responder, esto ya ha sido preguntado antes, la verdadera pregunta es cómo evitar que nos sigan minando.
La mejor forma que se me ocurre, es abandonar los medios digitales con conexión a Internet, así como sus servicios, que ponen en bandeja de plata aquello que nos define como humanos ¡Pero esto es muy difícil! ¿Cuántos de ustedes están suscritos a revistas físicas? Apuesto a que ninguno. Recuerdo haber visto en Argentina muchas tiendas de libros y revistas, y es que quizás en ciertos lugares los medios tradicionales tengan un espacio, sin embargo, lo que recuerdo bien, es que su cultura exuda arte, el aprecio y la creación de esta. El resto del mundo (que conozco) gira en otro sentido en su gran mayoría.
Entonces, me veo en la incertidumbre de cuán análoga quiero hacer mi vida y mis actividades, para mantener las garras distópicas de las grandes empresas de la tecnología lejos de mí. Por un lado instalé Linux en una laptop antigua, por otro mi esposa tiene una cámara analógica que imprime las fotografías. No veo la necesidad de abandonar lo digital por completo, es sumamente conveniente, y me gusta la tecnología digital aparte, pero creo que prefiero vender PDFs en pendrives, que dejarlos libres en la web al riesgo que, cuando eventualmente lleguen a la superficie de la Internet en su totalidad, estos sean devorados por la siguiente y las anteriores AI.
Ni siquiera confío que este documento, escrito en Google Docs, esté seguro (pues obvio que no lo está, ni siquiera confío en mi teléfono, que siempre activa Gemini sin que siquiera lo nombre, la última vez se activó de la nada mientras tenía una conversación con una compañera). Mi alternativa será entonces, Obsidian o LibreOffice, asumiendo que este último esté en Android.
La otra opción, es no abandonar los medios digitales tradicionales, es decir, si bien ahora hay miles y miles de páginas webs alimentadas por AI, como páginas de noticias, o canales de Youtube con videos generados artificialmente, también tenemos muchas páginas mantenidas por nuestros compatriotas de carne y hueso. No me sorprende en nada que Google trate de vender la idea de que la web está muriendo, cuando ahora muestran menos resultados, y más resúmenes escritos por AI, en vez de incentivar el web surfing.
Alguna vez estas industrias de la tecnología llevaban consigo la antorcha del progreso, más hoy en día, eso cambió por un lanzallamas que utiliza como combustible lo que nosotros, los usuarios, hemos subido a la web.
Mira, váyanse a la mierda. No hay forma sutil de decirlo, ni ganas. Cuando sus productos son cada vez más inútiles que duraderos en el tiempo, aburre tomar en cuenta sus aportes al mercado, es una contradictoria situación en la que la tecnología no nos está habilitando a superar los límites que como humanos llevamos con nosotros, si no que entorpece lo que sí está bien con nosotros, y lo que podría ser mejor.
Yo quiero superar mis limitaciones, no generarme dependencias a productos y servicios que se hacen felaciones entre sí para generar más del bendito “revenue”, pero al olvido se va el “VALUE”.
Creo que todos hemos tenido esta discusión sobre cómo será el futuro con AI, ya en el presente se ve todo un poco, eh, desalentador lamento decir. A ver, que aunque es cierto que se generarán nuevos empleos, que si bien también, el trabajo ha sido más que nada para producirle ganancias a las empresas, más que a nosotros mismos, desde mucho antes de la introducción de estas tecnologías, lo que para mí es realmente desmotivante es un futuro aburrido, simple, predecible, y sobre todas las cosas, definido por algún algoritmo escondido en lo más recóndito de un servidor.
En lo único que puedo pensar ahora, es que más que nunca hay que darle importancia a que, si algo te gusta, y da la casualidad que investigas al autor, le demos el reconocimiento que creemos merece, para todo lo demás, está la basura.
Comentarios
Publicar un comentario