De vuelta a la ironía.
![]() |
| Hasta esta imagen, tiene su pizca de ironía. |
Recientemente he estado pensando mucho en la comprensión, simpatía, paciencia y hasta tolerancia que deseamos recibir de los demás, porque es innegable que necesitamos de otros, y de aquí es que nacen expectativas que luego se suman a las necesidades. Esto para mi solamente crea confusión, entre lo que realmente necesito y lo que aspiro, por lo que se me dificulta saber si estoy entrando en un barranco de ilusiones o ideas tontas, o si realmente todo está yendo mal. Cualquiera fuese el caso, esta encrucijada de nada me sirve más que para agregar unas cuantas horas más de insomnio y consecuente cansancio.
La verdad, me he sentido como si estuviese en la situación de hace unos años, si no me equivoco durante el 2011. Para mi, siempre ha sido importante recordarlo, porque en mi vida nunca había experimentado realmente lo que era la depresión -y solo con el tiempo pude darme cuenta de que era eso-, ni cuan injustificables eran las justificaciones que usé en mi mente para mantenerme así, entendiendo que estas solo evolucionan y se avalanchan a un nuevo territorio, a una nueva categoría en la que no esté completamente seguro y derrumbar poco a poco mi moral.
La mayoría de mis amigos, siempre han estado -lo suficientemente- presentes como para no tener queja de ninguno, es decir, realmente no debería tener ninguna, después de todo por algo los he considerado como tal, pero sé que ha muchos o a casi todos, les oculto el aspecto emocional de mi vida, que no necesariamente sea un obligación compartirlo -al menos, no a esta profundidad-, pero no porque lo haga ahora entre estas palabras significa que desconfíe de ellos, todo lo contrario, porque si no fuese así, no tendría la seguridad de seguir escribiendo sabiendo que haré esto público. En fin, es una explicación precavida, debido a que con tantos años que han pasado, mis amigos ni sus perspectivas son las mismas a las que he estado acostumbrado, y más importante que eso, desconozco cuantos conocen y entienden la importancia que tiene La Solución es Pensar para mi.
Alejándome de todo aquello que podría seguir utilizando de introducción, me encuentro en la crisis de como explicarlo todo, normalmente todo fluye como pensamientos transcritos, y no hay nada que me obligase a censurar cualquier cosa que quiera decir... Pero aun y cuando este es mi territorio, me siento incómodo. Incómodo porque no hallo la forma de transitar en mis pensamientos sin tener un desagarre emocional, es decir, no creo que haya nada racional en lo que estoy pensando, pero aun así lo hay, por la forma en que cada día y cada segundo me está venciendo, me siento como si estuviera siendo convertido en ruinas, y en cada intento de evitarlo simplemente termino exhausto, olvidando porque había empezado a preocuparme por una causa perdida.
Realmente no sé, si tal causa perdida soy yo, o lo que me rodea. Cómodamente podría decir ambas, pero esta parte la abarca la encrucijada, y no pretendo decidir pronto que creer realmente, y de hecho, estoy optando precisamente por la opción más cómoda, no decidir, aun y cuando eso permita que me siga confundiendo, y la derrota se sienta como algo próximo e inevitable. Es verdad, que siempre repito que no me rindo, y esta no es la excepción, pero este es un caso muy peculiar, dado a que después de un tiempo que para mi es como EONES, no sé qué hacer, no sé a quién acudir, no sé qué decir, no sé qué sentir, no sé... no sé...
Me observo en el espejo, mientras escribo y me leo, pudiera decir que estoy sintiendo lastima, pero no en una forma donde menosprecie quien soy, no humillándome en mi imaginación o juzgándome, sencillamente percatándome de cuan decaído estoy, sintiendo empatía por mi mismo, preocupado por no saber qué hacer para sacarme de esta situación, que con tanto esfuerzo trato de explicar, pero que estoy lejos de llegar a ello, lejos de poder dar un párrafo donde se pueda interpretar, lo que quiero pero no puedo y no consigo cómo decir. Siento la desesperación mientras escribo esto.
He dado cada gramo de mi paciencia y compasión como he podido y querido, y con mucho gusto lo he hecho, pero siempre teniendo una sensación de agotamiento momentos después, siendo tan repetitiva, tan natural en mi, que siempre me encuentro en la tarea de comprender porque algo que me gusta tanto hacer, saca de mi los ánimos que me otorga. Hoy, sencillamente llegué a la idea de que me encuentro herido y sanando permanentemente, y no sé en que lado me encuentro a veces, en ocasiones puedo haber cicatrizado todo, y en otros simplemente me estoy recuperando de la última herida, y sé que esto parece trágico, pero eh, sigo trabajando para consolidar una idea más clara.
Por los momentos, aun cuando siento un dolor en el pecho que se agudiza, y me demuestra una vez más, que aunque esté sereno y concentrado, internamente estoy arrancando fragmentos de espinas -o estacas-, por eso simplemente trato de enfocarme en nuevos planes junto a personas con las que tendré la oportunidad de estar cerca otra vez, y sinceramente, es el plan menos "planificado" que he tenido, porque sencillamente trata de no interferir en nada, ni siquiera en hacerme expectativas o pensar en los posibles resultados... Aunque diciéndolo de tal manera, me doy cuenta de que estoy tocando un fondo al que nunca pensé llegar... Baah, es irónico como mis propias ideas ya no me están convenciendo a mi mismo, ciertamente, estoy en un estado crítico.
Cuando vuelva a leer esto, quiero hacerme saber que: SÍ, si pudiéramos transmitir directamente lo que pensamos y sentimos a la mente de otras personas sería una maravilla, pero NO, si no estamos preparados para lidiar con nuestra propia mente y emociones, por favor no vislumbres un futuro donde puedas llenar a otros de tus dudas y delirios.
Manos a la obra, a esperar, y a añorar por respuestas.

Comentarios
Publicar un comentario