¿Un libre pensar?
En una realidad llena de conflictos y diferentes conjeturas, donde el color de nuestras vestiduras sirve para determinar nuestra lealtad hacía un lado u otro, donde tenemos que luchar para sobrevivir en un entorno en que todos somos constantemente atacados... En un mundo que esta sumergido entre el caos y la infidelidad de los principios éticos y morales del ser humano...
¿Que debería hacer un gentil como yo? ¿Arrodillarme y sucumbir?
Las palabras expresan, más que ideales, bombardeos hacía el pensamiento que es contrario o diferente. Hay una energía de intolerancia y odio a lo que sea distinto a nosotros. Es un libreto reciclado de insultos y frases denigrantes a todo aquel que veamos como oponente o participe de otra clase de corriente.
Es momento para derribar todos los muros que me han condenado a una cárcel de pensamientos irreconciliables. Desde la caótica posición en que esta centrado el hombre en los tiempos de desgracia, siempre se deja llevar por una sola vía que le hace sentir que esta actuando según sus ideales, y que esto lo llevará a cumplir sus cometidos bajo un buen criterio, pero realmente solo esta cruzando entre muchas otras cosas que tan solo ignora, y marca su paso atropellando todo lo demás como si no importase, tan solo porque no esta en el marco de lo que le afecta, y por lo tanto, cree que no le concierne.
Nos sentimos bastante disciplinados a la hora de defender nuestros propios fundamentos e identidades, porque pareciera que no hay razón que nos impida luchar por aquello que nos representa, que deberían ser características generales y reconocidas por todos los demás. Así esa lucha se transforma en un intento de imponer y obligar al otro a ser como uno.
Todo en el universo ha sido creado, aunque sea en lo más mínimo, de manera diferente. Jamás habrá algo igual en todo el cosmos, por esto es que nos encontramos con maravillas de mil formas y colores, de la misma manera que podemos hallar atrocidades y desgracias de gran envergadura.
Es la falta de equilibrio que hay en cada ser, aquel desbalance que lo obliga a oponerse a su contrapeso, lucha por defenderse ante lo que considera como maligno tan solo por llevarlo en un sentido distinto, cuando su lucha en realidad es una feroz autodestrucción.
El hombre siempre se ve ante el mismo, y repetitivo destino una y otra vez... No todo el aprendizaje de nuestros ancestros pasará a las generaciones siguientes, mucho queda atrás enterrado en un océano de olvido. Batallamos por la igualdad y la justicia de todos, pero siempre lo hacemos a costa de otros que se convierten en las nuevas víctimas de injusticias y abusos. Nos fijamos en un rumbo que no toma en cuenta las consecuencias de nuestros actos hacía terceros, así como cuando construimos grandes sociedades con inmensas ciudades para abrigar a nuestras familias, sin considerar lo que hemos destruido para lograrlo, sacrificando una inimaginable cantidad de madrigueras, nidos y cuevas donde antes habitaban los animales.
El interés "común", no es nada más que el engaño de las masas. Nunca se puede hablar de "lo que todos quieren", cuando en la práctica no se transmite la verdadera opinión de la comunidad... Los líderes siempre trataran imponer sus causas al buscar el apoyo de los demás, moldeando la idea para que parezca atractiva y beneficiosa para todos, cuando en realidad es su propia satisfacción personal la que esta en juego.
Los fines del ser humano están concentrados en sí mismo, al pensar en lo que podría ser bueno para nosotros, aunque tengamos entre los factores a las demás personas, solo los veremos como buenas o malas influencias para nuestro bienestar. En algunos casos clasificaremos como estorbo o tropiezos a quienes nos rodean, hasta llegar a considerarlos inútiles. También trataremos de proteger a aquellos que nos hacen sentir bien, sin importar que sean malos para el resto, igualmente nos dispondremos a pagar cualquier costo con tal de mantenerlos cerca.
Ante tiempos de crisis y guerra entre iguales, tratamos de exterminar lo que consideremos, único causante del conflicto... Y eso siempre acabará por tener rostro, nombre y apellido. Señalaremos culpables y nos desharemos de ellos hasta que ya no quede absolutamente nadie, tratando así de llegar a la tal "armonía" de la que tanto hablamos y nos esmeramos en hacer prosperar, en una tierra que con el odio se ha vuelto infértil, como lo suele ser el corazón del ser humano.
¿Quien es el verdadero culpable de todos los conflictos de la humanidad?... La respuesta que le puedo dar esto, es que finalmente siempre terminara bajo la custodia de un ser humano la carga de la culpa, incluyendo a cada uno de sus seguidores, sin importar que razones hayan tenido para apoyarle, y sin necesidad de que sean fundamentados los hechos que demuestran que son culpables. A fin de cuentas, quien "gana" (o logra deshacerse del otro primero) es el que escribirá la historia.

Despilfarramos el tiempo en buscar culpables, tan solo nos mantenemos en un constante intercambio de odio entre semejantes, pero después de todo... Por ser diferentes, todos somos iguales... ¿Por qué no unirse?
Si el tiempo y esfuerzo que le dedicamos a la lucha entre hombres, lo utilizáramos en mutua cooperación y libertad de acción para todos, sin tener que pisotear a los otros para llegar al fin que se quiera alcanzar... Sería mucho más lo que se podría avanzar y prosperar como sociedad.
A pesar de todo, nunca serán suficientes las veces en que hayan que repetirse los discursos por la paz y unión de los hombres... Sin importar que ese sea el logro que todos queremos obtener... En el camino para llegar hasta esa meta siempre nos encontraremos un sinfín de egoísmo, en el que nos veremos tan envueltos que se nos dificultará el trabajo unas cien veces.
Toda persona que quiera ayudar a mejorar la calidad de vida de la zona que habita, debería saber que para que eso se pueda alcanzar no tiene porque elegir ser de un lado en especial, hay que buscar de modo consiente las soluciones que beneficien a todos, y darse cuenta de que la llamada "política" no es tener que hablar de simbolismos e ideales tontos, mucho menos criticar a otros solo por haber elegido diferente. La política tiene como fin resolver los problemas fundamentales de todos, y poder permitir un futuro prospero y pacífico entre hermanos... Pero parece que siempre perdemos ese objetivo pensando banalidades y creencias fanáticas.
Porque cada pensamiento se produzca de manera individual, no tenemos porque repeler un pensamiento producido fuera de nuestra conciencia, en realidad es el diálogo y la combinación de todas esas ideas y pensares la que permitirá que todos puedan llegar al éxito, pero jamás está realidad será la misma para todos. Es fundamental entender que para que todos tengamos las mismas cosas y los mismos privilegios, toda persona debería ser exactamente igual a la otra, pero no es así. La mayoría no desarrolla las habilidades que les servirán a lo largo de su vida, y a la hora de necesitarlas sencillamente no las tendrán. Además de esto, habrán ciertas habilidades que nos llevarán más lejos que otras, así como fue en el camino de la evolución, cuando nuestros primos cuasi-humanos habían mejorado su físico ampliamente y eran titanes para nuestros antepasados, pero un cerebro más grande supero a los músculos y se determinó que el gran regalo que nos permitiría seguir avanzando como especie sería nuestro razonamiento.
De manera que, debemos abrirnos al mar de ideas que existe y que continuará creciendo. En el planeta podemos ver como animales y plantas lograron convivir en un equilibrio y armonía perfectos, y que solo nosotros podemos alterarlo, ya que hemos tratado de alejarnos de todo lo que es natural, transformándonos a nosotros mismos en seres distintos bajo conceptos y teorías disparatadas. Hemos creado una imagen para vernos como superiores ante todo lo que existe, y mientras creemos en esto lentamente hemos estado tomando las características de todo lo que hemos diseñado sin darnos cuenta, hasta por fin convertirnos en un ser totalmente artificial y falso, que trata de fingir ser más que la realidad que le rodea.
El egocentrismo debe quedar en el pasado, y el poder que sabemos que tenemos, debemos utilizarlo para generar buenas obras que perduren en el tiempo. Y aunque nos guste profundizar en todo, lo mejor se encontrará siempre en lo simple, así que en vez de esforzarse en tejer rivalidades fuertes para obligar a que hagan lo que dicta nuestro pensamiento unilateral, vayamos directo a la cooperación y fusión de fuerzas.
Entre las paredes de mi mente se pueden observar distintos cuadros colgados, cada uno representando una realidad diferente, con muchos destinos a los que podría llegar... Esta es la trampa que seduce mis pensamientos a meras distracciones, alejándome de mi verdadero destino...



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