Un confuso creer.

La vida... No importa como la veamos, nunca deja de ser sorprendente.

No es simple tratar con nosotros mismos, hay vocecitas en nuestra mente que nos tientan... A veces a hacer lo bueno, o quizás lo malo... Pero nunca sabemos cual de las dos es, porque nosotros decidimos actuar según esa voz... Que creemos, es nuestro "Yo" interior...

La conciencia, es aquello que nos hace sentir cuando algo esta bien y cuando algo esta mal... No hay que confundir la conciencia con la voz de nuestra cabeza, porque muchas veces... Esta voz nos llega a controlar, y definir gran parte de nuestra vida.

Por ejemplo... Cuando estamos molestos con alguien, y tomamos la decisión de no hablarle... ¿Por que decidimos esto?, quizás porque algo nos dice: "Esa persona no vale la pena... Si realmente tiene valor, que me hable ella primero". Desgraciadamente tomamos en cuenta esas palabras, que al analizarlas, creemos que son para un bien, pero no siempre es así; quedarse de brazos cruzados, dejar que la situación empeore, llegar a creer que somos "superiores"... Minimizando el valor de esa persona, juzgándola... Despreciandola... Solo por el simple echo de que estamos molestos, usamos lo PEOR de nosotros para manejar esa condición.

Pensando las cosas bien... Algunas veces decimos lo correcto, la cruda verdad... Pero nuestra intención con esas palabras puede ser: Herir o Superar. No es lo mismo decirle a una persona algo con la mayor de las rabietas, que decírselo con serenidad y calma.

Incluso en una relación de pareja, cuando discutimos siempre pensamos en "Yo tengo la razón"... Pero, ¿Que tan importante es el "Yo" en una relación?, ese "Yo" debe ser tomado en cuenta por la otra persona, no por uno mismo.

Ignoramos a los demás creyendo que somos nosotros los que merecemos atención, y puede que sí merezcamos atención... ¿Pero que tipo de atención queremos?, esta por interés, por cariño o afecto, odio, rivalidad o enemistad, por obligación o compromiso, por amistad o por amor, entre muchísimas otras.

Si no me equivoco, Cristo Jesús, no como símbolo religioso, hijo de Dios o equis creencia... Fue un ser humano como cualquiera, y dejo muy claro que sí pensamos más en los demás que en nosotros, llegaremos a conseguir la verdadera felicidad. Quizás considerar eso de primera mano suena inútil, pero si todos intentáramos valorar a los demás, no tendríamos que ser nosotros mismos los que nos etiquetemos con un valor... Ya que los demás nos demuestran que SÍ valemos algo... E allí la verdadera igualdad de trato, sin importar raza, política o religión.

Pero, como nada es perfecto y nunca lo será, no hay que frustrarse y actuar guiándose por una simple rabieta, hay que aceptar las cosas... Reconocer que es lo correcto y buscar la buena manera de hacer las cosas, así evitaremos conflictos y seremos tomados en cuenta, al igual que tomaremos en cuenta lo que de verdad importa.

Esa voz perturbadora siempre ha estado hablándome... Por mucho tiempo la oí, e incluso converse con ella... Creí que era mi mejor amigo el que hablaba... Mi Yo interior... Pero no es así, solo existe una persona con mi nombre, con mi rostro, mis manos... Mis palabras...

Ya fue suficiente, le creí verdadero por mucho tiempo... Pero Yo estoy aquí y ahora, no en mi mente o en la de los demás... Cualquier otro lugar donde pueda existir es en los recuerdos y los corazones... Y para existir en esos lugares... Debo dejar mi huella... Mas no una cicatriz...

Yo hago mis elecciones, por lo que de ahora en adelante... Quiero ser recordado por el valor y bien que intento dejar cuando las cosas van mal... 

Y ser perdonado por la verdad que llegue a usar para mi voluntad...

Comentarios

  1. bastante reflexivo mundito... iras dejando buenas huellas en los corazones de los que te quieren y los que estan conociendote solo por el simple echo de ser tu ;)

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